Temperatura a la que hierve el agua
Casi siempre en nuestra vida cotidiana decimos que el punto de ebullición del agua (temperatura a la que hierve el agua) es de unos 100 grados Celsius, pero en realidad no siempre es así, ya que esto varía en función de algunos factores físicos con respecto al entorno. ¿Entonces, a qué temperatura hierve nuestro preciado líquido? Vamos a descubrirlo.
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La relación entre la altura y la presión atmosférica
Antes de cualquier cosa, es necesario comprender dos principios importantes:
- Cuanto más alto esté un objeto con respecto a la superficie terrestre, menor será la presión atmosférica que experimenta.
- Por el contrario, cuanto más cerca esté un objeto al nivel del mar, mayor será la presión atmosférica que experimentará, aclarando que la presión aumenta cada vez más conforme dicho objeto se acerque el núcleo de la Tierra.
¿Cómo se relaciona la presión con el punto de ebullición del agua?
Cuanto menor sea la presión a la cual estén sometidas las moléculas de agua, estas tendrán mayor libertad para desplazarse y, por ende, el líquido hervirá más rápido (necesitará menor temperatura). Por el contrario, entre más comprimida esté el agua, la temperatura deberá ser considerablemente más alta para llegar a ebullición.
Se estima que la temperatura de ebullición del agua disminuye aproximadamente 1 grado Celsius por cada 300 metros (este no es un dato exacto, puede variar) de aumento en altitud con respecto al nivel del mar.
¿Entonces el agua hierve más rápido en la cima del Monte Everest?
En la cima del Monte Everest, la temperatura a la que hierve el agua es considerablemente más baja que a nivel del mar, rondando los 68-70 grados Celsius.
¿Y por qué dicen que el agua hierve a 100 °C?
Podríamos decir que este dato se cumple para condiciones estándar. Es decir, a nivel del mar, en donde la presión atmosférica es de una atmosfera o 101.3 kilopascales.
Existen profundidades en donde el agua no puede hervir
Cuando el agua se somete a presiones extremadamente altas, no puede hervir de la manera tradicional. Esto se debe a que la alta presión impide que las moléculas de agua tengan la libertad necesaria para moverse y formar burbujas de vapor, evitando así la transición al estado gaseoso.
Conclusión
La temperatura a la que hierve el agua no es como tal un valor fijo, sino que va a variar según la presión atmosférica a la cual esté expuesta. El dato de los 100 grados Celsius se cumple solamente para lugares que estén al nivel del mar.