Bennu: Un Asteroide que contiene minerales similares a los que se encuentran en la cordillera del Atlántico medio en la Tierra
El 24 de septiembre de 2023, la misión OSIRIS-REx de la NASA logró un hito impresionante al enviar a la Tierra una cápsula con aproximadamente 120 gramos de regolito prístino del asteroide (capa suelta y fragmentada de polvo, tierra y rocas pequeñas que cubre la superficie de cuerpos planetarios). Este material, recolectado tras años de exploración espacial, ha desvelado secretos asombrosos sobre la composición y la historia de nuestro sistema solar.
Lo que encontrarás en este artículo
Los científicos han estado analizando las muestras recogidas de Bennu, un asteroide que orbita cerca de la Tierra, y sus hallazgos han sido fascinantes. ¿Qué secretos han revelado hasta ahora? Los análisis iniciales han desvelado una combinación intrigante de minerales en las muestras de Bennu. Entre ellos, encontramos filosilicatos hidratados, magnetita, compuestos orgánicos y carbonatos. Sin embargo, la verdadera sorpresa fue descubrir fosfatos ricos en magnesio y sodio, lo que sugiere que Bennu podría haberse formado en un antiguo océano primitivo.
Aunque Bennu comparte similitudes con otros asteroides, como Ryugu, presenta composiciones isotópicas únicas de hidrógeno, nitrógeno y oxígeno. Parte del material también está enriquecido en elementos fluidos móviles, lo que subraya el valor de las muestras obtenidas, especialmente aquellas de baja densidad que podrían no sobrevivir a la entrada atmosférica.
Bennu es uno de los objetos más oscuros en nuestro sistema solar, con una reflectancia promedio de solo 4.6%. Esto significa que refleja muy poca luz, lo que le da un aspecto extremadamente oscuro. La superficie de Bennu está compuesta por dos tipos principales de rocas: las oscuras, que muestran signos de capas geológicas complejas, y las más brillantes, que posiblemente se formaron por venas de carbonato debido a procesos hidrotermales.
El sitio de recolección de la muestra fue el cráter Hokioi, ubicado en el hemisferio norte de Bennu. Este cráter, de 20 metros de diámetro, contiene materiales que indican la presencia de filosilicatos hidratados, magnetita y compuestos orgánicos, lo que lo convierte en un lugar ideal para estudiar este asteroide misterioso.
¿Cómo se pudieron obtener estas muestras del Asteroide?

El 20 de octubre de 2020, la nave espacial OSIRIS-REx de la NASA utilizó su innovador mecanismo TAGSAM para recolectar regolito del asteroide Bennu. TAGSAM, que significa «Touch-And-Go Sample Acquisition Mechanism», es un dispositivo compuesto por una cabeza de muestreo montada en un brazo articulado de 3 metros de largo. Durante la operación, TAGSAM penetró alrededor de 0.5 metros en la superficie de Bennu, capturando tanto polvo fino como fragmentos más grandes.
Después de recoger las muestras, OSIRIS-REx permaneció en órbita alrededor de Bennu, realizando observaciones adicionales y preparándose para el regreso a la Tierra. El 10 de mayo de 2021, la nave espacial inició su viaje de dos años hacia nuestro planeta. Este trayecto no fue solo un regreso a casa, sino una oportunidad para traer consigo valiosas muestras de regolito que podrían contener pistas importantes sobre la historia del sistema solar.
Finalmente, el 24 de septiembre de 2023, la cápsula de retorno de muestras (SRC) fue liberada por OSIRIS-REx, ingresando en la atmósfera terrestre y aterrizando de manera segura. Este evento marcó el comienzo de una nueva fase en la misión: el análisis detallado de las muestras traídas desde Bennu.
¿Qué fue lo que se descubrió?
El análisis inicial de las muestras fue realizado por el equipo de científicos de OSIRIS-REx, y los resultados fueron emocionantes. Confirmaron la presencia de materiales hidratados y ricos en carbono, lo cual es significativo porque estos compuestos pueden ofrecer pistas sobre la presencia de agua y materia orgánica en Bennu. La mineralogía de la muestra es similar a la de los astromateriales carbonáceos primitivos, lo que sugiere que Bennu ha conservado características de los materiales originales del sistema solar.
Además, los análisis revelaron una composición compleja de minerales, incluyendo filosilicatos hidratados, magnetita y carbonatos. Estos minerales proporcionan información valiosa sobre los procesos geológicos y químicos que han ocurrido en Bennu a lo largo de su historia. Los científicos también encontraron fosfatos ricos en magnesio y sodio, lo que sugiere que Bennu podría haberse formado en un ambiente acuoso primitivo.
Los descubrimientos realizados gracias a la misión OSIRIS-REx no solo ayudan a entender mejor a Bennu, sino que también tienen implicaciones más amplias para nuestro conocimiento del sistema solar. Al estudiar las muestras de regolito, los científicos pueden obtener información sobre los procesos que han moldeado los asteroides y otros cuerpos planetarios desde los primeros días del sistema solar.
Estas investigaciones podrían incluso ofrecer pistas sobre el origen de la vida en la Tierra. Si materiales similares a los encontrados en Bennu se dispersaron por el sistema solar temprano, podrían haber contribuido al desarrollo de las condiciones necesarias para la vida en nuestro propio planeta.
Conclusión
La misión OSIRIS-REx ha sido un éxito extraordinario en la exploración espacial. La entrega de muestras de Bennu ofrece una ventana al pasado de nuestro sistema solar, permitiendo a los científicos investigar la formación y evolución de cuerpos celestes. Estos hallazgos subrayan la importancia de las misiones de retorno de muestras para comprender mejor nuestro lugar en el universo. La misión continúa, con OSIRIS-REx ahora en camino hacia el asteroide Apophis, con llegada prevista en 2029. La exploración espacial sigue avanzando, llevándonos cada vez más cerca de desentrañar los misterios del cosmos.
Referencias
S Dante. Laureta, Harold C. Connolly Jr, Joseph E. Aebersold, Conel M. O’D. Alejandro, Ronald-L. Ballouz. Asteroide (101955) Bennu en el laboratorio. https://doi.org/10.1111/maps.14227