El James Webb capta dos galaxias que se están fusionando (Arp 107)
Recientemente, la NASA ha dado a conocer una nueva imagen captada por el James Webb. Se trata de una especie de puente entre dos galaxias, producto de la «colisión» y fusión lenta entre las mismas. ¿Quieres saber de qué se trata? Acompáñanos a investigarlo.
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Pasan los años, y las observaciones proporcionadas por el telescopio más potente del mundo nos siguen sorprendiendo. En esta ocasión, nos brinda detalles muy importantes sobre un par de galaxias lejanas que se están fusionando entre sí. Este interesante sistema galáctico se llama Arp 107 y se sitúa a unos 465 millones de años luz de la Tierra.
La escena no es tan extraña como parece
Estos procesos de colisión y posterior fusión entre galaxias son un fenómeno normal en el cosmos. De hecho, es probable que nuestra propia galaxia, la Vía Láctea, haga lo mismo con su vecina Andrómeda dentro de varios miles de millones de años. En el caso de Arp 107, se estima que llevan en esta fusión algunos cientos de millones de años y faltan otros cientos de millones más para que culmine.
Las dos galaxias en cuestión son: una elíptica (la más pequeña ubicada hacia la izquierda de la imagen) y una galaxia espiral (ubicada a la derecha).
Instrumentos del Webb usados para captar a las galaxias
Esta magnífica escena fue obtenida gracias al uso combinado de dos de las principales herramientas de observación del Webb: la NIRCam y el MIRI. Ambos instrumentos detectan luz infrarroja, pero cada uno tiene un rango y una labor específica.
En el caso de la NIRCam, trabaja con infrarrojo cercano, es decir, de 0.6 a 5 micrones. Esto la hace perfecta para observar objetos como estrellas jóvenes o incluso la detección de exoplanetas.
Por otro lado, el MIRI trabaja con infrarrojo medio, en un rango aproximado de 5 a 28 micrones. Esto le permite detectar objetos un poco más distantes y, por ende, más fríos, como pueden ser las galaxias lejanas o estrellas en etapas primigenias de la evolución estelar.
Al juntar los datos de los dos instrumentos, se construyó la imagen mencionada al principio, lo que explica su gran nivel de detalle.
Se logró detectar el agujero negro supermasivo en el núcleo de una de sus galaxias

La NASA ha publicado también una imagen obtenida netamente con datos del MIRI. La particularidad más importante es que en ella se puede ver perfectamente el núcleo de la galaxia en espiral, donde efectivamente se aloja un agujero negro supermasivo. Si analizamos bien la imagen, podemos apreciar cómo el agujero negro absorbe gran parte del gas circundante.
¿Y para qué sirven este tipo de observaciones?
Estudiar a profundidad estos fenómenos nos permite conocer los procesos de evolución en las galaxias y, por ende, comprender los diversos mecanismos que derivan en la formación de estructuras complejas en nuestro vasto universo. Además, recordemos que vivimos en una galaxia espiral que, probablemente, en algún punto de su historia llegue a fusionarse con Andrómeda, creando así un espectáculo comparable al de la reciente imagen.
Es importante recordar que no es la primera vez que se observa Arp 107. De hecho, según menciona la NASA, ya se había hecho con ayuda del telescopio espacial Spitzer en el año 2005, pero el nivel de detalle que nos ofrece el James Webb es incomparable.
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